Receta: Caracolas de hojaldre rellenas de espinacas, queso y jamón serrano.

¡Hola todos! ¿Qué tal estáis? Hoy vengo a daros hambre y a cumplir una promesa. Hoy toca postear la receta que muchos me habéis pedido ...

¡Hola todos! ¿Qué tal estáis?

Hoy vengo a daros hambre y a cumplir una promesa. Hoy toca postear la receta que muchos me habéis pedido durante algunas semanas. La receta de las caracolas de hojaldre rellenas de espinacas, queso y jamón serrano. Una receta muy fácil, rápida y deliciosa que os puede sacar del apuro de una cena improvisada e inesperada. 


No me demoro más y os la cuento:

  •  Ingredientes para 4 personas:
- Dos masas rectangulares de hojaldre.
- Dos packs de jamón serrano loncheado.
- 100 gr. de queso Emmental rallado o en lonchas.
- Una bolsa de espinacas frescas
- 1 huevo.

  • Tiempo: 30 minutos.
  • Preparación:
1. Extendemos las dos masas de hojaldre, cada una sobre una bandeja de horno y encima vamos colocando las espinacas, el jamón y el queso. Mi queso lo compré en lonchas porque fue el que encontré en el supermercado que no tuviera lactosa, pero vosotros podéis comprar uno rallado del tipo que más os guste. Y estos ingredientes echáis más o menos, depende de lo que más os guste. No seáis rácanos, eso sí, es mejor que las caracolas vayan bien llenitas. 

2. Enrollamos el hojaldre sobre sí mismo con todo el rellano dentro y lo guardamos en el congelador durante media hora, por lo menos. De esta manera, luego nos será mucho más fácil ir cortando las caracolas. Hacedme caso y no os saltéis este paso. Yo no tenía tiempo de dejarlo en el congelador, y luego cuesta más cortar. 

3. Sacamos las masas del congelador y vamos cortando rodajas de un grosor del un dedo o dos, dependiendo del tamaño de vuestros dedos y de lo gordas o finas que las queráis (jijiji). Las pintáis con huevo batido con un pincel de cocina.

4. Colocamos todas las  rodajas en las bandejas de horno sobre papel de horno para que no se peguen y las metemos al horno durante 10-15 minutos a 200ºC. Tanto el tiempo como la temperatura dependerá de vuestro horno. Hay hornos que a 180º hornean muy rápido e igual con 10 minutos vale, y otros que necesitan los 200ºC y los 15 minutos para que se hagan. El truco es mirar que se vayan quedando doraditas, más o menos como veis en mi foto.



Y ¡listas! ¡Ya podéis sacarlas y a comer!

Espero que os haya resultado fácil, y si tenéis alguna duda, ya sabéis, la cajita de comentarios está abierta para vosotros. Si finalmente hacéis la receta, podéis etiquetarme en las fotos con el twitter del blog: @unteconaran ¡Me encantará ver cómo os han salido a vosotros!

Un beso,
Aran. 

Cerrando un pequeño capítulo de la tesis.

¡Hola a todos! Vuelvo una semana más por aquí. Me estoy obligando a mi misma a ser constante en el blog para que no se produzca el ab...




¡Hola a todos! Vuelvo una semana más por aquí. Me estoy obligando a mi misma a ser constante en el blog para que no se produzca el abandono prolongado. Y hoy, por repetitivo que suene, vuelvo a hablaros de cosas de la tesis doctoral. Vais a tener que acostumbraros a eso, porque es lo que me absorbe prácticamente mi día a día, por lo menos hasta dentro de un año y medio si no me conceden el año de prórroga. 

Hoy vengo a contaros algo que he escrito brevemente en facebook y en instagram. Que hoy he acabado con las entrevistas "cara a cara" de la tesis doctoral. Es el cierre de un pequeño capítulo de mi tesis, quizá uno de los más importantes. Porque sin las entrevistas quizás no hubiera entendido el fondo de muchas de las historietas que estas mujeres crearon. Porque han sido unas entrevistas muy enriquecedoras, me han servido para conocerlas a ellas, para entender sus obras y para conocer la situación de la industria del cómic en mi periodo cronológico elegido y para conocer su situación como mujeres dentro de ese sector; pero también me ha servido para crecer mientras hacía cada una de estas entrevistas. Cada día menos nervios, menos timidez, y más comodidad para hacer preguntas. Es cierto que también todas ellas me lo han puesto tremendamente fácil. Han sido muy amables, y no, no lo pongo por dorarle la píldora a nadie. Así ha sido.

Es cierto que no he hecho todas las entrevistas que me hubiera gustado, bien porque algunas de las dibujantes ya no están con nosotros, bien porque las dibujantes no querían, cosa que es muy lícita, ya que no todos nos sentimos cómodos al ser entrevistados y eso yo lo he entendido desde el momento uno, pero me hubiera encantado poder hacerlas, porque todo se entiende mejor cuando es el autor quién te lo cuenta. 

Pero aunque ha sido duro y cansado, porque he tenido que moverme mucho para poder hacerlas, y prepararme bastante antes de cada una de ellas, ya que no me gusta ir "in albis" cuando tengo que hablar con alguien de su trabajo, porque me parece una falta de respeto, ha sido revelador. Y me han dado mucha fuerza para seguir, para estudiar sobre ellas, hablar sobre ellas y finalmente, defender una tesis sobre ellas. 

¿Por qué? Porque se merecen un hueco en nuestra Historia del Arte y yo me he propuesto llevarlas hasta allí. Lo haré lo mejor posible, y trabajaré todo lo necesario para que mi tesis doctoral tenga el rigor que su trabajo se merece.

Aún me quedan muchos capítulos por hacer de la tesis, esto es casi el principio; pero aunque tengo momentos de depresión y de caída en picado cuando las cosas no salen y todo se vuelvo negro, gracias a todas entrevistas empiezo a verle la luz a esta tesis, a su estructura y a algunos de sus capítulos. Así que, seguiré trabajando, poquito a poco, pero lo mejor que sepa.


Por ellas y por mí. Porque nos lo merecemos todas. 

Un abrazo fuerte,

Aran.

Conferenciando en Alcalá de Henares.

¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal os va en esta semana algo más corta de lo normal? Yo he sacado un rato de entre mis múltiples q...



¡Hola a todos! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal os va en esta semana algo más corta de lo normal?
Yo he sacado un rato de entre mis múltiples quehaceres doctorales para pasarme por aquí y haceros una actualización de mi vida, que sino, lo voy dejando, lo voy dejando, y al final se pasa un mes y no he vuelto a escribir nada y eso se acaba convirtiendo en pereza.

Así que, hoy os cuento que el pasado viernes 17 estuve en Alcalá de Henares exponiendo mi primera comunicación con relación a mi investigación doctoral. Tengo que ser sincera y decir que tenía muchos nervios, porque no sabía cómo se iba a recibir mi tema, si se iba a entender lo que quería comunicar, y sobre todo, tenía pánico a las preguntas que me pudieran hacer después. A no saber responder. Yo y mis miedos ilógicos.

El Congreso lo organizaba GIMEC, un grupo de investigación en Estudios Culturales de Alcalá, y duraba tres días, aunque yo solo pude pasarme dos. El primero y el segundo. He de decir que la organización y la gente de la organización me pareció muy amable y cercana, y creo que eso ayudó bastante a que no saliera corriendo de allí por pánico escénico. También me ha servido para perder un poco el miedo a exponer algo escrito por mí y a las preguntas que puedan hacerme.. Ahora bien, llegarán las siguientes conferencias donde tenga que exponer, y volveré a ponerme nerviosa y a temer a las preguntas. Ley de vida del doctorando.

Pero la experiencia no ha estado del todo mal, he hecho algún contacto, que creo que me servirá en el futuro, sobre todo, para estar al día de todos los congresos que se hacen y que pueden interesarme.
También nos dieron a los ponentes varias cosas (una libreta genial [que os enseño hoy en mi stories de instagram y en el twitter del blog], bolígrafo e información sobre dónde comer y dormir) y luego un aperitivo a media mañana, que siempre se agradece.

Así que, aquí sigo, preparando textos y diapositivas para próximas conferencias. Y sí, esa cosa que está de espaldas soy yo exponiendo. Había que dejar huella de mi entrada en el mundo de los conferenciantes.

Y vosotros qué me contáis, ¿alguna experiencia conferenciante por ahí?

¡Un beso!

Aran.

Ruta gastronómica: Las Sancho Tapas (El Toboso)

¡Hola a todos! ¿Cómo ha ido vuestro fin de semana?  Nosotros hemos estado haciendo la Ruta de las Sancho Tapas, una ruta gastronómica que...

¡Hola a todos! ¿Cómo ha ido vuestro fin de semana?
 Nosotros hemos estado haciendo la Ruta de las Sancho Tapas, una ruta gastronómica que se hace por algunos de los bares de El Toboso, el pueblo de mis padres. 

 Ya es tradición de la familia hacer esta ruta cada vez que nos enteramos del fin de semana en el que se van a hacer. Es algo puntual que dura dos fines de semana seguidos, el primero ha sido este, pero todavía tenéis oportunidad, porque se vuelve a preparar también el fin de semana del 10-12. 

 Este año en concreto quería que Pablo las conociera, ya que por obviedades de la vida no sabía ni que eso existía. Así que, como estaba "libre", todo lo que un digitalizador-virtualizador-historiador del arte-arqueólogo-profesor puede estarlo, pues le arrastré junto con mi familia a que las probara, y hoy os vengo a dar a vosotros un poco de envidia enseñándoos las fotos de algunas de las que probé. 

Pero antes, os explico un poco el sistema, aunque como esto ya se hace en muchas ciudades y pueblos, seguramente os conozcáis muchos el sistema. En concreto varios bares de un mismo pueblo/ciudad se unen a esta iniciativa, en mi pueblo, cada bar prepara dos tapas distintas y cada una de ellas vale 2€. Así pues, este año como han sido siete los bares participantes, se podían probar 14. Nosotros probamos solo 12, porque aunque el fin de semana es largo, las barrigas son finitas y acabas lleno cual barril. 

Esta ruta gastronómica tiene además un sorteo: 100€ + un lote de vinos. ¿Forma de participar? Fácil. Tan solo debes llevar contigo la hoja del sorteo y en cada uno de los bares donde pruebes las dos tapas pedir al camarero que te selle esa ficha en el recuadro correspondiente al bar donde te encuentres. Una vez que tengas todos los sellos, se introduce el folleto en una urna y a esperar que seas la persona premiada. 

Pues ahora sí, vamos con las fotos para animaros y daros un poquito de hambre:


Restaurante: El Rincón de la Mancha.


Tapa 1. "Con Seis sentidos" (Pulpo sobre cama de puré de patata).
Tapa 2. "Aromas del Campo" (Puré de patata y zanahoria, migas y setas o carne, no recuerdo bien).




Restaurante Dulcinea.

  Tapa 1. El Ingenio de Don Quijote (Copa con varias capas: berenjena, tapenade, queso de cabra y mermelada de pimiento).
 Tapa 2. "La Pluma de Cervantes" (Tosta de pan con pluma ibérica sobre calabaza asada y salsa de chocolate).



Bar: La Competencia.

 Tapa 1. Brandada de Bacalao.
Tapa 2. "Una obsesión". (Cochinillo desmenuzado sobre mayonesa y rabanito).




Bar: Avenida Copas. 

 Tapa 1. Tosta de gulas con bacon. 
Tapa 2. Carrillera en salsa de vino tinto.


Bar: Quiosco el Parque.

 Tapa 1. "Soldaditos de Don Quijote con Escolta" (Bacalao rebozado y tosta de pimiento con croqueta).
Tapa 2. "Explosión de Sabores Dulcinea" (Bola de patata con carne picada y revuelto de quinoa con setas).




Bar Rocinante.

Tapa 1. Solomillo con salsa de boletus.  
Tapa 2. Tosta de berenjena asada con salmorejo y jamón. 



Pues hasta aquí todas las tapas que nosotros probamos, ¿No se os ha hecho ya la boca agua? Mis preferidas fueron las del bar "Avenida Copas" y las del "Restaurante Dulcinea", sobre todo la copita, aunque yo le quitaría la berenjena que para mí no terminaba de pegar. Aunque todas son dignas de probar. Pero ahora os toca a vosotros ir y degustarlas si no tenéis planes. Que además El Toboso solo está a una hora y media de Madrid. 

Fin de semana del 11-12 de marzo.
Horario de la Ruta: De 13.00-16.00 y de 19.30-23.00h.
El Toboso, Toledo.





Descubriendo un nuevo rincón de Madrid: Magasand.

Los que me conocen saben que tengo una lista muy grande (ahora una aplicación) con todos los sitios de Madrid que me gustaría conocer, y cua...

Los que me conocen saben que tengo una lista muy grande (ahora una aplicación) con todos los sitios de Madrid que me gustaría conocer, y cuando me refiero a "sitios", quiero decir: restaurantes, bares, cafeterías, teterías, etc. Todo aquello que ponga algo de comida sobre la mesa.

Este viernes mi amiga Selene andaba de nuevo por Madrid para presentar de nuevo otra de sus novelas escritas a cuatro manos, "Rojo y Oro" (no me paga por hacer publicidad, ¡lo juro!) y como sé que le gusta que la lleve a sitios que tenga pendientes en mi lista, nos acercamos hasta Magasand. Un restaurante donde podemos encontrar una muy buena opción para comer algo más sano y equilibrado, y salirnos un poco de la típica hamburguesería y sitios de menú del día.

La oferta de Magasand es increíble. Nosotras optamos por el local de la calle Columela, muy cerquita de la Puerta de Alcalá. Estuvimos un rato largo mirando la carta, porque tiene muchísimas opciones de sándwiches, piadine, bagels y demás; solo hay que echar un vistazo por la carta virtual de su web:

Bagel Beef (pan de cerelaes - 7.50€) - Foto de la web.

Hot Vegas (5.40€) - Foto de la web.


Sin embargo nosotras acabamos optando por las ensaladas, que también tenían una carta con varias. Selene optó por Rucurola Royal (Rúcula, escarola, aguacate, parmesano, uvas rojas, pavo, quinoa, nueces, reducción de balsámico) en tamaño pequeño: 7.20€, y yo preferí la Sobrino Consentido, que ya solo por el nombre, es genial (Mezclum, pollo asado,tomates secos, parmesano, nueces y vinagreta de Módena.), también en tamaño pequeño, por 6.80€. Os juramos que estaban riquísimas. 

Y como a las dos nos encanta la limonada y aquí la hacen con lima, limón y menta (limonjita la llaman), pues pedimos una jarra para compartir, 8.00€. Quizá un poco excesivo el precio, pero nos dio casi para dos vasos y medio a cada una, si mal no recuerdo. ¡Y estaba muy rica! Con deciros que el constipado y el embotamiento que llevaba me lo despejó muchísimo. ¡Tenéis que probarla!


Aquí tenéis la foto real de lo que comimos. Aunque son el tamaño pequeño de ensalada, os puedo asegurar que os quedáis bastante bien. Y si os quedáis con hambre, siempre podéis pedir un sandwich o pizza, que también hay en la carta. 
Del postre no os puedo hablar, porque nos fuimos a otro sitio a tomar té. Pero para una comida de medio día, una merienda o cena ligera, está estupendo. Se queda en mi lista de aciertos a los que volver. Y vosotros, ¿lo conocíais? 

¡Una abrazo!




El síndrome del impostor.

Ayer me confirmaron que he sido aceptada para dar una conferencia en un congreso. Mi primera ponencia y mi primer congreso. ¿Y qué tal? ...


Ayer me confirmaron que he sido aceptada para dar una conferencia en un congreso. Mi primera ponencia y mi primer congreso. ¿Y qué tal? Pues aterrada. Soy Arantxa, ¿qué se podía esperar? 
Quizá no tanto por subirme a una tarima y hablar en público, que también, sino por no decir más que incongruencias sobre mi tema de estudio y que los investigadores del comité piensen que soy idiota. Me dan miedo las preguntas que puedan hacerme, sobre todo, no saber responderlas con soltura o con suficiente madurez mental. 

Muchos amigos que están como yo, en el doctorado, me dicen que no me preocupe. Que es mi primera conferencia, que acabo casi de empezar la tesis (un año y cuatro meses llevo) y que es comprensible que no sepa todo lo que puede saber un investigador que lleva metido en un tema como el mío desde hace treinta años. Pero da igual, mi mente se niega a asimilar eso, y piensa que se van a quedar ojipláticos escuchándome decir insensateces. Cierto es que solo tendré que exponer durante diez minutos, pero... en diez minutos se pueden decir muchas incongruencias. Y luego, tendré que escribir un artículo que se publicará en una revista de historia del arte. Eso ya sí que me da pavor, no quiero que mi artículo acaba siendo una burda unión de palabras sin sentido.

Sé que habla el miedo, y el síndrome del impostor que se me comió ayer, porque no te sientes digno de estar en un congreso donde hay expertos, porque piensas que no tienes la madurez o sabiduría suficiente para enfrentar algo así, o simplemente, porque crees que de repente descubrirán que eres un impostor, de ahí el nombre del síndrome, y que estás ocupando un puesto de alguien que vale más. 
Sé que todo esto no son más que inseguridades, inseguridades que sólo se pueden vencer presentándome a un congreso detrás de otro y demostrándome a mi misma la primera, que yo puedo, y que tengo el cerebro suficiente para hablar de algo coherente, de responder con inteligencia a las preguntas y de escribir un artículo que pueda servir a personas que se encuentren estudiando en mi campo. 

Todo eso lo sé, pero por el momento, no puedo evitar que me lleve por delante este síndrome...
De momento tengo casi mes y medio para preparar un artículo decente que defender delante de un auditorio. Y sé que voy a hacer todo lo posible para que quede bien, de hecho, ya he empezado a moverme para sacar información relevante de debajo de las piedras. Como por ejemplo, haciendo entrevistas y buscando catálogos por  todos lados. 

En unos meses sabremos si salgo victoriosa de  todo esto, o me he dado el golpe de mi vida.

Aran. 

Justifícate si puedes.

Me he pasado gran parte de mi vida justificándome delante de los demás, cosa que odio en extremo.  Las mayores justificaciones en mi v...


Me he pasado gran parte de mi vida justificándome delante de los demás, cosa que odio en extremo. 
Las mayores justificaciones en mi vida siempre han ido de la mano de mi personalidad junto con mis gustos. Cuando no hacía o hago algo (porque todavía hoy me sigue pasando) que se supone que todo el mundo hace, tengo que justificarme. Cuando no me gusta ir al mismo sitio al que todos van, tengo que justificarme. O cuando hago algo que a mi me hace feliz y al resto le parece ridículo, tengo que volver a justificarme. Y... realmente me jode. Sí, esa es la palabra. Me jode mucho. ¿Por qué? Porque te han sentir todo el rato extraño, raro, que no encajas, que no pegas en esta sociedad. Y creo que hay pocas sensaciones más que te hagan sentir mal contigo mismo que ésta. Por eso muchas veces, decido quedarme en un discreto segundo plano y dejar que sea el resto el que decida, para evitar que tener que justificarme, una vez más. No es falta de personalidad, es hastío. 

Normalmente, intento pasar de las opiniones de las personas, sobre todo si no me conocen o se toman confianzas que no tienen. Pero soy humana, aunque parezca una especie diferente de humano, y hay frases, palabras, gestos que, de repente, te golpean el interior y te hacen daño, mucho daño. Estoy cansada de que la gente no mida sus palabras a la hora de hablar. Que lancen su vómito verborreico sobre mí, dándoles igual si causan dolor o me hacen sentir como una mierda. 

Odio la sensación con la que mi cuerpo y mi mente se quedan después. Las preguntas que tengo que soportar de mi cerebro, y el tener que volver a reconstruir mi autoestima por culpa de otras personas que ni siquiera piensan al hablar. Es muy duro. Y aunque sé que prefiero ser como soy, porque así es la única manera en la que me siento realmente yo y soy completamente feliz, no puedo evitar preguntarme si no sería más fácil hacer lo que todo el mundo, tener un carácter plano y seguir a la masa, de forma que el resto de la gente dejara de meter sus narices en mi vida y de soltar comentarios que bien podrían meterse por el culo.

Sin embargo, con los años me doy cuenta de que voy teniendo menos ganas de justificarme... de tener que explicar por qué no sigo los gustos y comportamientos "aceptados". Y sé que tarde o temprano, reventaré, y dejaré de callarme o de justificarme cuando alguien "saque los pies del tiesto" e intente hacerme sentir rara por haber decidido vivir mi vida de forma distinta al resto de los mortales. Porque estoy cansada de que se me claven en la cabeza frases hirientes contra mi forma de ser, que mi cerebro regurgita cuando me siento más decaída. 

Ojalá el ser humano consiga empezar a pensar un día de estos, y todos seamos capaces de comprender al otro, aceptando ya de paso la forma de vida que haya decidido vivir sin que eso nos parezca casi extraterrestre. Porque sí, frases que empiezan con palabras como: ¿pero tú de dónde vienes? o ¿dónde te has pasado todos estos años? Duelen mucho. Y ojalá no tengáis que sentir estos ataques en vuestras carnes nunca. O... quizá sí, para que empecéis a aprender cómo comportaros con el resto. Hay veces que sí que me gustaría que existiera el karma de verdad. O que el mundo empezara a practicar eso tan raro llamado empatía

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Y ahora sí, vuelvo a lo que quería, al blog que de verdad me convence. Año nuevo, vuelta a mis orígenes.